El secuestro de la justicia. El martes 30 de octubre estuvimos en la charla que dieron Ignacio Escolar, director de eldiario.es, y Joaquim Bosch, ex- portavoz de Juezas y Jueces para la Democracia, en el palacio de la prensa de Madrid.

Entre los temas abordados, acaparó nuestro interés el análisis hecho por el periodista sobre la injerencia del poder político en el poder judicial, de forma que son los políticos quienes  manejan la Justicia y se blindan, delante de nuestras narices, escogiendo a los miembros del tribunal Supremo que en un futuro serán sus jueces, porque no olvidemos que nuestros políticos son aforados y  por ejercer un cargo público o por su profesión, gozan del derecho a ser  investigados y juzgados  por un tribunal distinto al que correspondería a un ciudadano normal.

El presidente del Gobierno y los ministros, son aforados, igual que los presidentes del Congreso y del Senado, los diputados y senadores. Los presidentes delos parlamentos, los parlamentarios autonómicos, y los consejeros de los ejecutivos, quienes son y serán juzgados por el Tribunal Supremo o los Tribunales Superiores de Justicia, en función de lo que determinen sus Estatutos de Autonomía.

Este privilegio de algunos españoles ante la ley, so excusa de proteger a los jueces de lo penal de posibles presiones de los políticos, disfraza una realidad terrible, que  es más fácil manejar a los 15 magistrados de la Sala Segunda del tribunal Supremo y al tribunal Constitucional a través del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), todos reunidos en un mismo edificio, que peregrinar por los cientos de Juzgados de Instrucción y Penal de toda España intentando presionar a Jueces uno a uno.

Lo que desconocen la mayoría de los españoles es que el CGPJ lo elige el gobierno, y por eso el  Grupo de Estados contra la Corrupción del Consejo de Europa(GRECO) ha vuelto a acusar a España de no querer luchar contra la podredumbre que ha campado en las Instituciones, ni contra esos políticos que, decía la sentencia Gurtel, han diseñado  un «auténtico y eficaz sistemade corrupcióninstitucional».

A los miembros del CGPJ los elige el gobierno, 10 el Congreso y 10 el Senado entre Jueces y juristas de prestigio de su cuerda, estos a su vez eligen al presidente que lo será también del Tribunal supremo, y a los magistrados  de ese mismo Tribunal Supremo. Y así, partiendo de la endogamia enfermiza que ha  degenerando en un reparto puro y duro de cuotas, si tu votas a estos 3 míos yo voto estos 4 tuyos y además, como yo soy el partido en el gobierno, nombro a dedo al Fiscal General; nuestros políticos han conseguido jugar con la justicia al parchís, si tú avanzas yo te como y vuelves a la casilla de salida (exiliado en un juzgado de instrucción).

Y si veo que te portas bien o me molestas en  la Audiencia Nacional, te quito de en medio y nombro un sustituto que me convenga, Espera que llame a mi ministro de Justicia, para que no se nos  vea el plumero, que  te voy a designar a dedo “Juez de enlace en el extranjero”, con un sueldo mensual de casi 11.000 euros y oficina de lujo en Estados Unidos, Roma Londres o París; o mejor,  ¿Por qué no pides una excedencia y  te vienes a mi partido?.

Así, de una forma tan sencilla la “corrupción institucionalizada”, parece haber tenido el perfecto caldo de cultivo para campar por sus anchas en las altas esferas de la Justicia, como le dijo Rajoy a Bárcenas… “Luis hacemos lo que podemos”, mientras el resto del partido, unos y otros, se reunían con Villarejo en comidas y cenas que de buen seguro acabaremos pagando  los españoles, donde el comisario confesaba a la ex secretaria del partido Mª Dolores de Cospedal,  “hay mucha chicha. hemos hecho todo lo posible por romper el ‘pen drive'» (refiriéndose a la caja negra del PP), “…que hay movidas de Bárcenas que están muy acreditadas, haciendo negocios con Arenas y con, y con…”, “tienen de Bárcenas, tienen de Arenas, tienen de, de…de todo”.

Por eso tenemos que luchar por la liberación de la Justicia, y la limpieza a fondo de  los recovecos de la política, ¿a lo mejor la justicia necesita un compliance?